¿Tienes trabajo o proyectos?

Proyectos colaborativos

Cuando leemos que las ocupaciones del futuro (¿dentro de 5 años?) aún no están definidas, o que gran parte de las actuales relacionadas con tecnología no eran contemplados en el pasado reciente, entendemos mejor que el trabajo en su forma tradicional, se extingue. La tendencia cada vez es más fuerte: se instala el trabajo por proyectos.

Entrar en una empresa y jubilarse en ésta ya es únicamente un recuerdo que cuentan los abuelos, no sin cierta nostalgia. La fórmula era sencilla: trabajo + fidelidad a la empresa a cambio de estabilidad + seguridad en caso de despido. Cuando esta ecuación se rompe por variedad de causas (las empresas no quieren contratar, las personas prefieren -o necesitan- autogestionarse laboralmente) toca convertirse en “pequeñas empresas personales”. Y esta adaptación natural es una oportunidad.

Por el lado de las compañías, un trabajo urgente puede desestabilizar a los trabajadores fijos y afectar el equilibrio laboral. Aquí es donde buscan a un colaborador externo y especializado para entablar una nueva relación colaborativa: ambas partes buscan el éxito del proyecto, la compañía exige un resultado y su partner eventual decide el camino adecuado para lograr el objetivo, contando con la necesaria implicación de la empresa. La relación ahora se vuelve horizontal, respetuosa, netamente colaborativa y de corresponsabilidad.

Consideraciones para tu empresa unipersonal

Un solo cliente: arriesgado. ¿Qué empresa depende de uno solo?

-Diferénciate: especialízate cada vez más, no dejes de invertir en formación. Mejor ser el pez grande en pecera pequeña.

Be water my friend: la capacidad de adaptación a los cambios del proyecto es fundamental.

Equipo: tu compañía unipersonal también tiene colaboradores. Reúne a tu propio equipo de especialistas en diferentes áreas que nutran el proyecto y de quienes puedas aprender.

Valora tu trabajo: la competencia cada vez es más fuerte y si la variable de ajuste es el precio por el trabajo a desarrollar, como colectivo profesional tendremos un problema. Busca un cambio de enfoque:  el ¿cuánto cuesta? por el ¿cuánto vale(s)?

@julianfigli