Productividad en la oficina: cuando estar en la misma posición se vuelve improductivo

productidad en la oficina

Una infografía que nos muestra las consecuencias de pasar mucho tiempo sentados o de pie y cómo afecta a la productividad en la oficina. Hora de replantearnos hábitos, destinar más horas al ejercicio y de preocuparnos por lo que realmente importa.

Pero no todo está perdido: una vez conoces los efectos sobre la salud y la productividad, nos muestran unos consejos para superarlos y encontrar el equilibrio adecuado.

Productividad en la oficina: así nos afecta estar mucho tiempo sentado o de pie

Cuello: el dolor de cuello afecta al 10% de la población del mundo cada año

– Espalda: el dolor de espalda es una de las razones más comunes en la pérdida de productividad y afecta al 9,4% de la población

– Corazón:  quienes llevan un estilo de vida sedentario cuentan con un 200 % más probabilidades de tener problemas del corazón

– Articulaciones: un 30% de los adultos padecen de algún tipo de dolor en las articulaciones

– Varices: 25% mujeres y 15% de los hombres tienen varises visibles

 

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Infografía sobre productividad en la oficina vía Vecindad Gráfica

¿Picos de trabajo? Que no te pase como al leñador de Bucay


Todos pasamos tarde o temprano por picos de trabajo que nos obligan a dedicar más horas de nuestra jornada para solventarlos. Y mientras lo hacemos, corremos el riesgo de caer en el “síndrome del caballo desbocado“:  corres con toda tu energía sin razonar hacia dónde vas y cuál es el mejor camino para llegar a tu objetivo mientras contemplas cómo las tareas pendientes te superan. 

Y en productividad no se trata de aumentar el tiempo con las mismas , sino de mejorar el sistema productivo.
Por ello me pareció muy educativo el cuento de Jorge BucayEl hachero esforzado“, del libro Recuentos para Demian

Cuento de Jorge Bucay “El hachero esforzado”

Había una vez un talador de árboles que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún; así que el hachero se decidió a hacer un buen trabajo.
El primer día se presentó al capataz, quien le dio un hacha y le designó una zona.
El hombre entusiasmado salió al bosque a talar.
En un solo día cortó dieciocho árboles.
—Te felicito –dijo el capataz— sigue así. Animado por las palabras del capataz, el hachero se decidió a mejorar su propio desempeño al día siguiente; así que esa noche se acostó bien temprano.
A la mañana siguiente se levantó antes que nadie y se fue al bosque.
A pesar de todo el empeño, ese día no consiguió cortar más que quince árboles.
—Me debo haber cansado –pensó y decidió acostarse con la puesta del sol.
Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad.
Al día siguiente fueron siete, luego cinco y el último día estuvo toda la tarde tratando de voltear su segundo árbol.
Inquieto por el pensamiento del capataz, el hachero se acercó a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se esforzaba al límite de desfallecer.
El capataz le preguntó:
—¿Cuándo afilaste tu hacha la última vez?
—¿Afilar? No tuve tiempo de afilar, estuve muy ocupado cortando árboles.

 

En definitiva se trata de encontrar las herramientas que mejor se adapten a ti, optimizar las que ya utilizamos y dedicar un tiempo necesario a descansar y contemplar con perspectiva cómo estamos realizando nuestro trabajo.

El cuento de Bucay es una interesante metáfora que nos ayuda a reflexionar y a visualizar la realidad con la perspectiva necesaria para auto evaluarnos y comenzar, si no lo estamos haciendo, a afilar nuestras propias herramientas.

Abraham Lincoln: 

Dame seis horas para cortar un árbol y pasaré cuatro afilando el hacha.

@julianfigli  

¡Extra Extra! 021bcn sale en NACEX MAGAZINE

¡Salimos en NACEXmagazine!

Pero ¿qué puntos en común tienen una empresa como NACEX y los autónomos?

Nacex apuesta constantemente por la innovación, buscando soluciones inteligentes a las necesidades de los usuarios de mensajería, en un campo donde la fuerte competencia exige sacar lo mejor de la compañía frente a gigantes del sector.

A los autónomos y emprendedores les ocurre algo similar: procuran innovar en su trabajo, convertirse en más eficientes y competir desde la rápida capacidad de adaptación a las nuevas circunstancias para ofrecer un servicio o producto con valor diferencial.

Destacar en estas circunstancias no es fácil. Sin embargo, cuando pensábamos que en el mundo del transporte estaba todo inventado, llegan frescas ideas desde Nacex para facilitarnos la vida con alternativas como la red drop points NACEX.Shop, soluciones sostenibles como el reparto urbano en bicicletas eléctricas, y el compromiso de la compañía a través de la formación para empresas que apuestan seriamente por el e-commerce.

Para llegar a ser innovadores, una compañía debe crear espacios abiertos a la participación y al diálogo con los propios trabajadores, con mucho que aportar desde sus lugares y experiencias. Un ecosistema que favorezca el intercambio de buenas ideas con originales puntos de vista  y, por supuesto,  el desarrollo de su trabajo con pasión. Al igual que en un espacio de Coworking.  

Puedes ver el artículo de NACEXMAGAZINE aquí

@julianfigli 

Optimiza tu tiempo con hábitos productivos

 

Hoy tendrás más cosas que hacer que el tiempo del que dispones. Y como no puedes ampliar el día, sólo te queda gestionar mejor tus horas, identificando a los llamados “ladrones de tiempo“.

La red está llena de aplicaciones  que nos ayudan a mejorar nuestro rendimiento e incluso controlar nuestros horarios para optimizar la jornada y ganar tiempo. Pero en definitiva cabe preguntarte: ¿para qué lo quieres? Es decir, la/las tareas que precisas realizar deben partir de la necesidad de obtener ese tiempo para un objetivo nuevo.  Empieza a escribir tus ideas, porque si no sabes para qué lo quieres, nunca lo vas a conseguir.

Optimizar el tiempo está estrechamente relacionado con los hábitos productivos, comportamientos repetidos regularmente y aprendidos. Por ello es fundamental incorporarlos siempre y cuando no desatiendas los buenos hábitos ya logrados.

Tips para adquirir hábitos productivos

Focaliza: céntrate en un proyecto importante a la vez, no todos tienen la capacidad del multitasking

Ladrones de tiempo: cada uno cuenta con los propios. Toca identificarlos para controlarlos.

Email: ¡no lo leas a primera hora! Consulta a partir de media mañana y, en lo posible, responde dos veces al día. Te evitarás un estrés innecesario

Prioriza: a los hábitos productivos otórgales relevancia al “incorporarlos a la agenda”. No lo conviertas en una tarea flexible que quede siempre para mañana.

Procrastinar: existen verdaderos artistas en encontrar nuevas e irrelevantes ocupaciones para no dedicarse a lo realmente importante ahora.  Todos pasamos por alguna vez por aquí, ¿no?

Piensa en grande, pero con objetivos más pequeños: evitarán que te frustres en el intento y, al contrario, las satisfacción de lograrlos aumentarán tu motivación.

Premios: cuando logres esos objetivos, date un premio para reforzar el hábito… ¡funciona!

Distracciones: desactiva todo las aplicaciones del móvil no imprescindibles para evitar perder foco en lo realmente importante.

Actualízate: comparte con tus amigos y compañeros de trabajo sobre cuáles son las prácticas que mejor funcionan para cada uno. Constantemente surgen nuevas aplicaciones y herramientas de productividad.

Duerme: de nada sirve lo anterior si sales del trabajo y sigues conectado en casa robando horas a tu descanso.

 

Te propongo ampliar información con este interesante documento que te habla de cómo combatir los famosos “Ladrones del tiempo

@julianfigli

 

Si las paredes de la oficina hablaran…

Viñeta de Sam Gross en The New Yorker

La editorial Libros del Asteroide publica una recopilación de las viñetas de la mítica revista The New Yorker basadas en situaciones tragicómicas de oficina, una genial antología para sentir la vida del oficinista desde la década de los años veinte. Lo más curioso:  muchas de las historias que allí se reflejan son de plena vigencia en la actualidad. Para reflexionar lo poco que han cambiado algunos temas.

“La palabra ‘esclavo‘ es denigrante. Mejor te llamaremos ‘becario‘” dice un hombre mayor recostado y bebiendo vino mientras un joven lo abanica. Del mejor humor ácido de la legendaria revista.  Otra genialidad: “Regla numero 1: lo que pasa en contabilidad se queda en contabilidad”, enseña un empleado al novato, mientras en mitad de la oficina queman papeles.

La obra “se habría podido subtitular  ‘Todo lo que me hubiera gustado decir o hacer en el transcurso de mi vida profesional si no hubiera tenido miedo a ser despedido‘, o también ‘Todo lo que habría podido ver u oír en algunas oficinas si hubiera sido invisible'”, señala en el prólogo Jean-Loup Chiflet, periodista y editor de varias antologías de The New Yorker, quien a preferido no incluir la fecha de las viñetas para demostrar la rabiosa actualidad de las mismas.

La selección de las 300 imágenes humorísticas incluye una veintena de temas habituales de los despachos, como el terror de los lunes por la mañana, los  temidos departamentos de recursos humanos, las reuniones eternas y los jefes. Material de primera para divertirse y reflexionar.

Nuestra vida profesional, llena de códigos, ritos y sobreentendidos, puede ser una mina de oro para los humoristas“, escribe en el prólogo Chiflet .

@julianfigli