Por qué los autónomos no tienen estrés postvacacional

estres-post-vacacional

Si eres freelance es muy posible que te ganes la vida con algo que te hace feliz. Una miniencuesta informal en 021espai nos dice que las vacaciones de los coworkers no son las clásicas vacaciones soñadas: nada de 30 días en el pueblo desconectados del universo, más bien una semanita (lo de “ita” es porque a algunos les tocó la del 15 de agosto) o días sueltos tomados un poco al azar y en bellas zonas turísticas con cobertura.

Por estos días la red se inunda de artículos que tratan casi científicamente un fenómeno que se repite en septiembre y enero: el estrés postvacacional, el síndrome de la depresión por la vuelta al trabajo, el mal del currante con vacaciones de 30 días… Una situación recurrente, algo parecida a la “ola de calor” en verano y la “ola de frío” en invierno.

Según los especialistas, el trabajador afectado deberá sentirse irritable, molesto, desconcentrado, triste, nervioso y fatigado. No necesariamente en ese orden, y en muchos casos con todos los síntomas al mismo tiempo, al menos por una semana.

El kit de primeros auxilios para la vuelta al trabajo incluye 6 tips fundamentales:

1) Evita el colapso: planifica el retorno y comienza por lo más sencillo
2)No intentes responder a todos los emails el primer día
3)Adáptate al horario de forma progresiva y respeta tu descanso
4)Aliméntate bien
5) Practica deporte
6)Piensa en las próximas vacaciones.

Estos consejos para llevar mejor el retorno deberían ser útiles para cortar el amargor de quien sentado en el ordenador mantiene sus pensamientos en los fugaces días de agosto mientras mira con melancolía el nuevo fondo de pantalla con una de las tropecientas fotos de las vacaciones.

El freelance debe sentirse afortunado de no padecer este síndrome, aunque por supuesto no esté exento de otros tantos males como el de la inmunidad a la gripe común.

Freelance que se precie vigilará con celo su email en vacaciones con el fin de no perder ninguna oportunidad y/o atajar pronto algún contratiempo. No tendrá el problema del retorno psicológico simplemente porque nunca se fue, por ello afrontará la vuelta con tranquilidad, solo ha sido una desaceleración en la continuidad del año para refrescar ideas y, si su área es la creatividad, buscar nuevas fuentes de inspiración. Pero sobre todo se sentirá afortunado de trabajar en algo que le hace feliz.

El verano no ha terminado, queda al menos un mes de playa (no vale para Madrid), de descanso, terrazas y chiringuitos.

No te predispongas al estrés post vacacional: entiende las vacaciones como período necesario para volver al trabajo con energías renovadas, y piensa en la lógica de que si no trabajas, no tendrás realmente vacaciones.

Si la vuelta representa realmente un gran problema, plantéate seriamente cambiar de trabajo.

@julianfigli